Los consumidores de carne bovina exigen cada vez más calidad en el producto que adquieren.
"El consumo de la carne se define en dos etapas: en el momento de la compra, donde se decide en base al color; y durante la degustación, teniendo en cuenta los parámetros de sabor y terneza".
El sistema productivo no define a la calidad de la carne como mejor ni peor. Lo que determina la calidad son los distintos contenidos de glucógeno y de ácido pirúvico, sobre todo cuando se acerca el momento del sacrificio.
Artículo del MVZ PEDRO MORÁN DURÁN.